¡Agarrate Catalina!

El gran salto! Paula Criado - Muva

Sentada, frente a una enorme taza de té de durazno, veo el Word en blanco y me pregunto ¿con qué empiezo? Los dedos amagan sobre el teclado pero no se deciden… borran, escriben… borran, y así pasaron varios minutos.

¡Es que con este post estreno el blog! Y son muchas las cosas que me gustaría contarte y los temas con los que me gustaría empezar, pero tengo que elegir uno. Así que me decidí por estrenar el blog contándote un poco más sobre mí, y sobre el camino que me llevó a concretar un cambio profesional que internamente necesitaba, y mucho.

Esto empieza así…

Era el 2016 y ya llevaba 10 años trabajando en la misma empresa, gran parte de ellos con el cargo de “responsable” (manager). En ese momento tenía un equipo de 17 personas a cargo, toneladas de trabajo, pero nada de sentido o entusiasmo.

Conclusión: entré en una crisis profesional. Me sentía vacía, aburrida de todo lo que hacía y con una necesidad creciente de dar un giro a mi vida, de buscar aquello para lo que estaba destinada. Sí, así tal cual lo lees, así de trillado, de “novelero”, eso fue lo que pensé.

En fin, nunca creí que llegaría el día en que de verdad me preguntaría: ¿Esto es lo que vine a aportar al mundo? Ojo, me gustaba lo que hacía y durante muchos años lo había elegido. Pero algo había cambiado, ya no lo disfrutaba y empezaba a preguntarme frecuentemente ¿esto es lo que querés seguir haciendo? Hasta ahora estuvo bien pero… Y ese “pero” no me dejaba dormir.

Y decidí ponerme en movimiento antes de que ese “pero” comenzara a crecer y pasado un tiempo terminara por convertirse en un “odio mi trabajo”.

Jamás me voy a permitir llegar a ese punto, ese es uno de los límites que tengo claro. Me respeto demasiado como para obligarme cada mañana, a ir a hacer algo que me desagrada.

Entonces como te decía, antes de que fuera demasiado tarde me puse en marcha, y comencé a recorrer el camino que te conté con más detalle en la guía (si aún no la leíste, todavía estás a tiempo).

 

 

Si te tengo que decir la verdad, no fue nada fácil. Es que cuando pasas demasiados años en el mismo cargo de una empresa, dejas de pensar en vos mismo, en el “quién soy”. Y sin darte cuenta pasas a centrarte en el “qué hago”.

Es decir, en vez de pensar en tus capacidades y destrezas, inconscientemente te definís de forma profesional a través de las tareas que realizas en tu cargo. O lo que es peor, te definís por tu propio cargo “soy gerente, soy analista, soy…” pero no, no “sos” tu cargo, sos mucho más que eso.

Así fue como comencé a centrarme en el concepto de Identidad profesional. Porque empecé a pensar que de la misma forma en que cada uno tiene una identidad constituida por su nombre, su historia, y demás variables, también tenemos una Identidad Profesional.

Salvo que en mi caso, hasta ese momento no me había hecho cargo.

Es que si lo pensás, la sociedad te va marcando el paso “…estudia, tene un título, y ahora conseguí un buen trabajo. Listo, ya está. ¿No te gusta? ¡Bancatela, porque así es la vida!”.

¡Pero no, no y no! Me resisto al “así es la vida”, al “es lo que hay”, creo (y lo creo de verdad), que todos estamos obligados a encontrar y hacer aquello que nos haga felices.

Porque así es como todo cobra sentido, cuando la vida se vuelve más disfrutable y cuando esa palabrita que tanto escuchamos “r e a l i z a c i ó n” al fin se vuelve una realidad, y tiene una profundidad mucho mayor a la que parece.

¿Sabes cuándo aparece la realización profesional? Cuando finalmente te sentás, te escuchás, te conectas con vos y asumís que lo que tenes que hacer es elegirte por sobre todo. Y poner tu mayor esfuerzo para convertirte en el profesional que de verdad querés ser.

Ojo, milagros no hay, magia tampoco (eso lo dejamos para los cuentos). Primero y ante todo el mayor desafío es dejar de esquivar lo que te está pasando y plantarle cara. Después, viene la etapa del trabajo interno y la introspección hasta conseguir construir tu propia Identidad Profesional.

Y recién cuando ya sabes que querés, viene el esfuerzo redoblado. Donde juntas todo el valor del que sos capaz para dar el salto, ese salto que a la vez te llena de pánico y adrenalina. Pero que sabes necesario para poder construir el futuro que deseas.

¿Pero sabes qué? Cuando comenzás a recorrer el camino que de verdad elegís, es tan gratificante, lo disfrutas tanto, que si tenés que estar 10 horas al día centrado en eso, no te importa. Tu foco está ahí, en tu objetivo. Respiras, dormís, pensás sólo en eso, y tu pasión se hace realidad, ahí está, envolviendo tu día a día y alivianando el camino.

Y después de tanto esfuerzo, tanto trabajo, y tanta incertidumbre, entonces… “agarrate catalina” porque tu vida da un giro de 180º*. Sí lo sé, los cambios asustan, pero los desafíos elegidos te aseguro te llenan de energía, de adrenalina y de sueños nuevos por conquistar.

Ahora te invito a que vos también te animes a comenzar, aunque sea lentamente pero con paso firme. A que te animes a empezar a construir tu propia Identidad Profesional.

Si vas a trabajar, que sea por tus sueños!!

 

*”Agarrate Catalina” Es una frase popular usada en Argentina y Uruguay. Significa que lo que se va a realizar o emprender no es tan sencillo como se cree, se usa con la finalidad de alertar a otra persona. Y según investigué en internet, parece que Catalina era una equilibrista de los años ’40, si querés saber algo más de la historia que dio origen a la frase, hace clic acá.

6 comentarios en “¡Agarrate Catalina!”

  1. Me sucedió algo similar, y es tal cual…tantas dudas, pero también tantos aciertos cuando encontrás lo que realmente queres! Vale la pena el cambio!! éxitos!

    1. Exacto Sil, las dudas son inevitables, pero cuando empezamos a vivir los aciertos, entonces todo el esfuerzo valió la pena!! Ser coherentes con nosotros mismos y además ir en búsqueda de aquello que nos hace sentir realizados lo vale todo! Muchas gracias!! 🙂

  2. Prepararse para dar el salto cuantico da un vertigo feroz, pero una vez que lo realizas la felicidad que produce tambien es tremenda, y una vez que aprendes el camino hasta el vertigo se disfruta. Soñar crear, soñar crear, es lo que le da sentido a la vida….ah! Y aprender!!! No se necesitan doctorados para ser feliz diria Merli. Que tengas una bella vida Pau! Y a todos los que lean este hermoso blog!!

    1. Que hermosa reflexión Ana, muchas gracias por compartirla. Completamente de acuerdo, aprender a disfrutar incluso del vértigo es uno de los mayores desafíos. Un beso grande.

  3. Es verdad, todos los cambios asustan, como también las decisiones, pero si no tomamos riesgos la vida es muy aburrida, y se torna en un conformismo del cual depende nuestra felicidad. Yo me puse las zapatillas y comencé el camino de un desafío personal, claro que no es fácil, pero es muy gratificante sentir más seguridad y paz interior.
    La vida es una, hay que vivirla y disfrutarla siendo feliz.
    Gracias Paula por compartir tus experiencias, son alentadoras. A seguir caminando!

    1. Aplausos para vos y ese camino de desafío personal que estás comenzando! Hay que ser muy valiente para enfrentar los desafíos y hacerles frente, pero de seguro va a valer la pena. Y como bien decís, la vida es una y hay que aprovecharla al máximo. Si puedo ayudarte en algo, conta conmigo! Un beso grande.

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