Montaña rusa emocional: 4 claves para sobrevivirla

Hay etapas de nuestras vidas en que vamos atravesando momentos o situaciones cual montaña rusa. Sentimos que una cadencia nos sube y nos baja mientras somos revoleadas pa’ quí y pa’ lla.

Y por supuesto que nuestras emociones no quedan al margen de esta situación. De hecho ellas son las primeras en dejarse arrastrar por todo este vaivén (bueno, sólo son las primeras sino aprendimos nada de ellas, ni tenemos idea sobre cómo gestionarlas).

Tal vez te suene algo de todo esto: hay días en que te levantas con mucha energía, entusiasmo y sintiendo que todo está muy bien. Pero eso dura poco tiempo, y unos días más tarde te encuentras peleando con la idea de salir de la cama, sin ganas de comenzar el día, sintiendo que todo es rutina y no hay nada que te entusiasme. Tal vez un día te alegra la idea de salir con amigos y hacer algo divertido, pero una semana después eso mismo no te motiva, prefieres irte a tu casa a estar tranquila entre tus cosas y pensamientos.

Estas son tus emociones, transitando por tu cuerpo y tu mente: por momentos arrasa la ansiedad, la sensación de ir sin rumbo, de no avanzar, en otros momentos son los miedos que te visitan y hacen estragos. El bloqueo, la falta de confianza o la sensación de no ser suficiente. De hecho suelo escuchar muchas veces la frase “tendría que creérmela más”.

En fin, todo eso ocurre y nos traspasa. Y nosotras con unas ganas incontenibles de tirarnos de esa montaña rusa emocional para sentir calma y poder rozar el piso debajo de nuestros pies.

Veamos entonces cuáles son las claves para recuperar la estabilidad emocional y lograr así caminar por suelo firme.  😉

Claves para sobrevivir a la montaña rusa emocional

Aprender a transitar las montañas rusas es todo un viaje en sí mismo. De por sí ya atravesar por vaivenes emocionales es pura aventura salvaje, pero si a eso le sumamos la pretensión de aprender de ello, se duplica la aventura (y lo salvaje). Así que hay que prepararse para mantener la calma dentro de esa tempestad, cuando la tormenta arrecia y parece que somos arrastradas por ella. 

Cuando alguien cercano a vos te cuenta algo por lo que está atravesando, ¿qué papel o rol tomas? Es posible que más allá de empatizar con lo que siente, trates de tomar distancia para analizar la situación con algo de objetividad. Bueno, eso mismo aplica a esta clave.

Se trata de observar qué es lo que está ocurriendo dentro tuyo a medida que la montaña rusa emocional se desarrolla. Qué pensamientos te atraviesan, qué recuerdos, cuáles son los sentimientos que afloran y las acciones o actitudes que generan en vos.

Este no es momento de intervenir, sólo de notar qué es lo que está pasando y dejar que siga su curso.

Es fundamental no juzgarte por lo que pueda estar sucediendo, por el contrario, el objetivo de esta instancia es aprender a conocerte, qué ocurren en tus emociones, qué las detona y cómo se desarrolla el proceso. Y esto conecta con la siguiente clave.

En la medida en que te resistas o que niegues que la montaña rusa emocional está ocurriendo, vas a vivir las subidas y bajadas con más vértigo. Estarás peleando contra un proceso (por el momento) inevitable, y que llega con la finalidad de enseñarte algo sobre vos.

No luches contra el miedo, la ansiedad, el desánimo o la emoción que te atraviese. Observa, escucha y acepta.

Esta clave también está conectada a la anterior, porque el aceptar el proceso nos permite vivirlo como una verdadera oportunidad de autoconocimiento.

Si permites que la emoción llegue, haga su proceso, te cuente lo que vino a decir y se vaya, estarás aprovechando la oportunidad al máximo. Aprenderás a identificar cómo te comportas y eso te dará pistas para encontrar tu punto de equilibrio.

E indudablemente, cuando identifiques ese punto de equilibrio, empezarás a sentir que la fuerza e intensidad de esas emociones que antes te subían y bajaban cual pluma que la lleva el viento, ya no es tan así. Y esto nos lleva a la última clave, y la más importante de todas.

Tener conciencia emocional es tener la capacidad de ser conscientes de qué emociones estamos atravesando a cada momento. Y si bien te dije que esta es la clave más importante, es real que es una consecuencia de las anteriores (sin la capacidad de observar y aceptar sería imposible pensar en tener conciencia sobre algo).

Este punto es super importante, y no sólo para lograr sobrevivir con éxito a cada montaña rusa emocional, sino para la vida misma. Así que vamos a aprender un poquito más sobre este tema.

La conciencia emocional

Voy a ampliar un poco lo que te explicaba en el punto anterior. La conciencia emocional es la capacidad para tomar conciencia de las emociones y sentimientos propios y ajenos. Es decir, poder distinguir con precisión los propios sentimientos y emociones; identificarlos y etiquetarlos.

Para desarrollar la conciencia emocional puedo empezar por preguntarme:

Conclusiones

De forma inevitable en varios momentos de tu vida vas a atravesar una montaña rusa emocional. Y dependerá de vos cómo elijas vivirlas: o luchas contra ellas, te resistes y pierdes, o bien elijes aceptar, observar y aprender.

Para mí la única opción posible es “trascenderlas” y para trascenderlas es necesario aceptar cada vaivén y cada giro. Como dice la frase “todo pasa”, la diferencia es si pasa en vano, o si elijes aprender y evolucionar a partir de aquello que te ocurre.

Último consejo: para ayudarte en la etapa de toma de conciencia, puedes hacer un diario emocional. Durante 15 días debes ir registrando todo lo que te ocurre y sientes (puedes guiarte con las preguntas que están más arriba). Y por supuesto no olvides que el coaching es muy efectivo para aprender a entender y gestionar las emociones propias.  😉

 

¡Ahora sí, ya tienes todo lo necesario no para sobrevivir, sino para vivir a tope la próxima montaña rusa emocional y disfrutar del viaje!

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