Necesito cambiar mi vida

Necesito cambiar mi vida: preparando tu plan de escape

Hoy nos metemos de lleno en un tema por el que recibo consultas con frecuencia: ¿Cómo hago para cambiar mi vida si tengo miedo e incertidumbre?

Por eso decidí retomar el tema de la zona de confort. Pero en esta ocasión nos vamos a enfocar de lleno en cómo salir de ahí.

Hay momentos en nuestra vida en que todo nos empuja a cambiar, pero justamente la comodidad propia de la zona en la que nos encontramos, nos lleva a hacer oídos sordos.

Si este es tu caso, o bien ya has identificado que te sientes estancada y te gustaría salir de allí pero te paraliza el miedo, sigue leyendo.

Síntomas que pueden indicarte que necesitas cambiar tu vida:

  • No le encuentras sentido a lo que haces, ya sea tu trabajo u otras actividades que realizas hace tiempo. ¡Hola rutina!
  • Te genera miedo pensar en asumir riesgos. Aquellos cambios que impliquen poner algo en juego, abandonar un espacio conocido o apostar por algo nuevo, ¡te acojonan! Conclusión: dejas pasar todos los trenes… ¡Adiós buenas oportunidades!
  • Te sientes vacía, y no consigues llenar ese espacio. Te faltan desafíos y hace tiempo que no aprendes nada nuevo. Sientes que necesitas algo más, pero no sabes qué es.
  • ¡Hola desmotivación! Perdiste las ganas, te entusiasman muuuy pocas cosas, incluso aquellas cosas que antes te animaban, ya no funcionan.
  • Cuando te proponen algo que implique un mínimo riesgo, tu respuesta suele estar cargada de expresiones del tipo “me gustaría”, “quizá”, “más adelante” y sobre todo abunda el uso del “pero” -> “me gustaría pero”… todo esto esconde tu miedo a salir de la zona de confort.
  • ¡Hola procrastinación! En criollo: dejas para mañana lo que podrías hacer hoy, sueles postergar cosas relevantes diciéndote que “en unos días las harás”.

¿Tildaste todas las opciones?

¡Bingo en la sala!

Puntos importantes de tu plan de escape

Hay una palabra que yo repito con mucha frecuencia: equilibrio (de hecho, creo que ya cansé a todos mis conocidos).

Y en este caso aplica 100%. ¿Por qué?

Porque si deseo abandonar mi zona de confort, entre muchas otras cosas, debo mantenerme alerta y conectada a mis reacciones. Es decir, a medida que tomo decisiones o realizo una acción debo preguntarme cómo me siento.

Si bien es normal que sientas cierta ansiedad o miedo, ¿es un nivel aceptable o te está generando ansiedad desmedida? Si deseas cambiar tu vida, indudablemente eso va a generar cierto nivel de ansiedad, pero deberías poder mantenerla bajo control.

¿Recuerdas cuando te hablaba de las tres zonas? Confort, crecimiento y pánico.

Bien, sentir un nivel aceptable de ansiedad (nervios, adrenalina, expectación, etc) te dará la pauta de que estás entrando en tu zona de crecimiento. Ahora bien, si sientes que la ansiedad se disparó y no puedes controlarla, podrías estar entrando en la zona de pánico. ¡Stop!

Por eso es clave que te mantengas alerta y conectada a tus reacciones. Si paso a paso vas escuchando a tu cuerpo, te mantienes conectada con tus emociones y registras qué pensamientos tienes, irás dando pasos a tu ritmo. Respetando tanto lo que sientes como tus necesidades.

Otro punto que suele aparecer bastante es la comparación.

Cuando deseamos cambiar nuestra vida o emprender algo nuevo, tendemos a compararnos con alguien que conocemos y que lo hizo más rápido, mejor, más….

Quien fue mi mentor por mucho tiempo me decía algo que adopté “si vamos a compararnos, que sea para ganar”.  Es decir, si te vas a comparar para luego reprocharte que hay otras personas que lo hacen mejor, pues claramente no te servirá en lo absoluto.

Conclusión: no deberíamos compararnos, porque al igual que en una carrera, cada uno lleva su propio ritmo. Por momentos iremos a mayor velocidad, y hay otros en que necesitaremos recuperar el aire. Pero mientras estemos en movimiento, ¡la meta sigue estando a nuestro alcance!

Todo muy lindo pero entonces, ¿cómo concreto el cambio?

Ahora sí, vamos con algunas recomendaciones o claves que te pueden ayudar a salir del cómodo lugar en el que te encuentras.

  • Sé tu propio salmón: ¿What? ¿Cómo es esto? No estoy (tan) loca, me refiero a que vayas en contra de lo que usualmente haces. Ejemplo: si siempre vas al mismo bar o café, aventúrate a conocer uno nuevo. Si siempre hablas con la misma gente en la oficina, entabla conversación con alguien distinto. Haz algún curso o taller nuevo que te saque de la rutina… etc. ¿Se entendió el punto verdad?
  • Plantéate desafíos: seguramente ya hayas vivido desafíos en tu vida alguna vez, por tanto sabrás que si bien hay momentos de miedo o ansiedad, una vez el desafío se completa, la sensación de empoderamiento y el subidón es total. Esto impacta de lleno en tu autoestima y te hace sentir empoderada. #womenpower
  • No dejes que las excusas te limiten: cuando estamos por dar un paso que implica salir de nuestra comodidad, usualmente se multiplican las excusas. Ellas suelen disfrazarse de “razones” para mantenernos en terreno conocido, dado que como expliqué en el post anterior, la zona de confort nos provee seguridad. Por lo tanto es normal que haya resistencia cuando intentamos salir de allí. Es conveniente evaluar con anterioridad cuáles podrían ser las excusas que aparecerán y prepararnos para ellas. De esa forma cuando aparezcan, sabremos cómo presentarles batalla para que no detengan nuestro paso.
  • Cambia cosas de lugar: lo puedes aplicar en tu casa o en tu lugar de trabajo. La mayoría de las cosas las hacemos en automático, lavarnos los dientes, buscar una cuchara en la cocina, un par de medias en el cuarto, etc. Verás que cuando vayas a buscar una cuchara o el cepillo de dientes y tengas que pensar donde está, te frenarás en seco y te obligará a salir del piloto automático.
  • Pide ayuda: contar con el apoyo de nuestro círculo íntimo eleva las chances de tener éxito en lo que deseamos conseguir. Ten siempre presente la frase “no somos islas”. Si eres reservada y no quieres contarlo a todo el mundo por supuesto que no es necesario. Elige aquellas personas en quienes más confíes, cuéntales en qué situación estás y pide su apoyo. De esta forma, cuando comiences a dar pasos más arriesgados, contarás con la contención de tu entorno y eso te ayudará a sentirte más segura y confiada.
  • Atención a tus propios límites: los límites fueron hechos para romperse, sí. Pero por favor recuerda siempre que existe la zona de pánico. Por lo tanto: cuando empiecen a aparecer límites que te paralicen, evalúa si lo que te está pasando responde al miedo propio de abandonar tu zona segura, o bien a que estás atentando contra alguna de tus necesidades básicas o tus valores pilares.
  • Dejar fluir: a esta altura, ya tendrás mega claro que mientras te encuentres en tu zona de confort, sentirás que mantienes todo bajo control. En criollo sería “tener la sartén por el mango”. Pero cuando estés en proceso de huida de este cómodo lugar… ¡Adiós a la seguridad, la sartén y el control! Es importante entonces que aprendas a aceptar que habrá cosas que no podrás controlar, que comenzarán a aparecer los errores o pequeños fracasos… Así que amiga, solo me queda por decirte: “déjalo fluir”.
  • Trabaja en tu desarrollo personal y tu “mindset”: este punto es fundamental, ya que para poder hacer grandes cambios tendrás que estar preparada interiormente. Tanto tu mentalidad, tus creencias, tu autoestima, como tu gestión emocional, deberán estar fortalecidos y a la atura de la situación. Puedes hacerlo por tu cuenta y hay muchísimo contenido gratis a tu disposición: vídeos, podcast, post, libros, etc. Por supuesto que también tienes la opción de contactar con un profesional y así avanzar con mayor velocidad y de forma más efectiva.

Conclusiones: resumiendo… que es gerundio

Como ya vimos, todo es cuestión de equilibrio. De permanecer en nuestra zona segura el tiempo suficiente sin llegar a estancarnos. También por otro lado, el equilibrio debe estar presente cuando emprendamos el plan de escape: es clave respetar nuestro propio ritmo y necesidades. No pretendamos caminar si aún no sabemos gatear. Permítete ir dando pequeños pasos, de esta forma evitarás caer en la zona de pánico y además te permitirás vivir la experiencia desde el descubrimiento y el empoderamiento que te brindará sentir que traspasas tus propios límites.

Ahora es tiempo de pasar a la acción: si deseas cambiar de vida, no puedes lanzarte al vacío sin antes chequear que llevas paracaídas. Por lo tanto, comienza a aplicar las recomendaciones de a una, empezando por la más sencilla y continúa en aumento hasta que sientas que estás lista para dar pasos más grandes o arriesgados.

Y si deseas avanzar más rápido y acompañada por un profesional, ¡estaré encantada de ayudarte! Haciendo clic acá puedes contarme tus dudas.

¡Hasta pronto y a trabajar en tu plan de escape!

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